Avenged Sevenfold y Good Charlotte celebran un regreso épico en Centre Bell de Montréal
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El sábado 8 de agosto de 2026, Avenged Sevenfold y Good Charlotte se presentaron en el Bell Centre de Montreal como parte de su gira por Norteamérica.
Fotos: Alejandro Vazquez
El sábado 8 de agosto de 2026, el Centre Bell recibió una celebración de rock construida sobre memoria, amistad y evolución. La gira conjunta de Avenged Sevenfold y Good Charlotte enlazó metal moderno, pop punk y experimentación ante una audiencia dispuesta a participar.
La cita reunió dos regresos esperados. Avenged Sevenfold no tocaba en Montréal desde el 22 de julio de 2023, también en Centre Bell. Good Charlotte no se presentaba localmente desde el 26 de octubre de 2018 en MTELUS.
Jayden Hammer: una apertura en movimiento
Jayden Hammer abrió la jornada con un DJ set dinámico y activó una arena que se llenaba con entusiasmo. “Living Dead Girl”, “Supernova” y “Sunshine” convivieron con referencias como “Chop Suey!”, “Break Stuff” y un fragmento de “Bring Me to Life”. La selección conectó generaciones del rock pesado y estableció el pulso festivo de la velada.
STATICA: el futuro alternativo de A7X
El giro llegó con STATICA, identidad de Avenged Sevenfold para presentar su faceta electroexperimental bajo una estética futurista. “Lights”, “Statica”, “Rejoice” y “Ashes” sustituyeron las guitarras por sintetizadores, voces procesadas y pulsaciones mecánicas visualmente poderosas. Presentarse como su propio acto de apertura resultó ingenioso y amplió el universo creativo de A7X antes del repertorio principal.
Good Charlotte: himnos para un reencuentro



Good Charlotte tomó el escenario con la confianza de quien conoce la conexión emocional de su catálogo. “The Anthem”, “Girls & Boys” y “Riot Girl” abrieron un diálogo entre Joel Madden y las gradas. “Predictable”, “Wondering” y “The Motivation Proclamation” mantuvieron el impulso mientras el público cantaba letras conservadas durante años.
El set miró al presente con “Rejects” y “Bodies”, recibidas cálidamente junto a los clásicos. “Hold On” aportó emoción antes de que “I Just Wanna Live” y “Lifestyles of the Rich & Famous” cerraran triunfalmente. Joel y Benji Madden respondieron con cercanía, sonrisas y gratitud, celebrando un reencuentro que Montréal llevaba casi ocho años esperando.
La amistad entre las bandas alcanzó un punto culminante durante “The River”, cuando M. Shadows apareció para recuperar su colaboración con Good Charlotte.
Avenged Sevenfold: comunión, potencia y espectáculo

Antes del set principal, “Nightcall” de Kavinsky acompañó una secuencia activada mediante códigos QR en los teléfonos de los asistentes. Miles de luces sincronizadas transformaron las tribunas en parte del montaje y prepararon una entrada envolvente para Avenged Sevenfold.
“Nightmare” abrió con autoridad, seguida por “Magic”, cuyo pulso contemporáneo mostró a la banda mirando hacia adelante con convicción. “Afterlife” confirmó la precisión del quinteto, con Synyster Gates y Zacky Vengeance combinando melodía, velocidad y peso sobre una base formidable. M. Shadows condujo la presentación con presencia y oficio, aprovechando cada pausa para escuchar las voces descendiendo desde las gradas.
“Shepherd of Fire” y “Buried Alive” ampliaron la dimensión teatral, mientras “Seize the Day” produjo uno de los coros colectivos más sentidos. En “Hail to the King”, Montréal completó frases enteras; “Nobody” confirmó la fuerza escénica de la etapa experimental del grupo.
La recuperada “M.I.A.” generó otro intercambio memorable cuando Shadows comparó su recepción con la de “The Stage” dentro de la rotación. El volumen de la respuesta pareció decidir el debate, permitiendo que la ciudad influyera simbólicamente sobre el rumbo del repertorio.
“Bat Country” aceleró el tramo final antes de que “Unholy Confessions” recuperara la raíz metalcore con una descarga celebrada en todo el recinto. Durante la canción, la banda invitó a un joven fan a subir al escenario, acercando literalmente al público al centro del show. El gesto provocó aplausos inmediatos y resumió la generosidad de una actuación que convirtió a la audiencia en participante activa. Después, el cierre extendido y el solo de Brooks Wackerman elevaron un clásico que conserva intacto su poder de convocatoria.
“Cosmic” despidió la velada con una expansión cinematográfica, luminosa y emotiva, dejando al Centre Bell suspendido en su atmósfera final. Good Charlotte reafirmó la vigencia de su legado, mientras Avenged Sevenfold mostró amplitud creativa, ejecución sobresaliente y cercanía constante. Más que una sucesión de éxitos, el concierto fue un reencuentro generacional donde innovación, amistad y participación caminaron juntas hasta la última nota.




























