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David Tejas habla de “Detonate” y el regreso de The Casualties: furia, política y unidad

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The Casualties regresa con “Detonate”, un álbum cargado de furia y mensaje. David Tejas habla sobre unidad, punk y su nueva etapa antes de volver a México.

Foto: facebook.com/TheCasualties


Después de ocho años sin material nuevo, The Casualties vuelve con Detonate”, un álbum que no solo representa su regreso discográfico, sino también la consolidación de una nueva etapa dentro de la banda. Publicado el 27 de marzo a través de Hellcat Records, el sello impulsado por Tim Armstrong, este lanzamiento marca su primera colaboración con la disquera y el segundo trabajo con David Rodríguez como vocalista, reafirmando una alineación que ha logrado evolucionar sin perder la esencia combativa que los ha definido desde 1990.

En este nuevo capítulo, la banda canaliza el desgaste emocional de un mundo atravesado por la polarización, la violencia constante y la sobrecarga informativa. Sin embargo, lejos de caer en el nihilismo, Detonate” se plantea como una respuesta directa contra los sistemas que alimentan la división, apostando por la unidad como eje central. Con producción de Raul “Riff” Cuellar (NOFX, Circle Jerks, Non Servium) en conjunto con Zach Blair de Rise Against, el disco también refleja la madurez adquirida tras años de gira, justo antes de su esperado regreso a México como parte de la primera edición del Vans Warped Tour en el país.

Desde el inicio de la conversación, David Tejas deja ver el momento emocional que atraviesa la banda. Entre entusiasmo y nervios, aunque en el buen sentido, reconoce que el lanzamiento del disco llega cargado de emoción tras una larga espera. Más que ansiedad, hay satisfacción: el proceso tomó tiempo, sí, pero hoy lo entiende como algo necesario para que el álbum se desarrollara de manera natural. Para él, no hay nada que cambiarle; todo ocurrió como debía.

Aunque Detonate nace como un esfuerzo colectivo, también tiene un peso personal importante en su historia. Desde su vida en Texas y su cercanía con la frontera, con raíces familiares en Eagle Pass, junto a Piedras Negras, el contexto actual de miedo e incertidumbre en Estados Unidos y el mundo permea directamente en el contenido del disco. En ese sentido, reconoce que el álbum llega en el momento exacto, casi como una respuesta inevitable a lo que está ocurriendo alrededor.

Ese mismo contexto abre paso a una reflexión más amplia sobre el papel del punk hoy. Para Tejas, el género sigue siendo una herramienta vigente, pero su verdadero significado se ha distorsionado. Insiste en que ser punk no tiene que ver con la pose agresiva o la actitud de “tipo rudo”, sino con principios como la unidad y la paz. Critica lo que llama “fake punk”: una visión basada en la violencia sin propósito, muchas veces nacida de traumas personales mal canalizados. En contraste, reivindica el espíritu comunitario del género, donde incluso dentro del caos del slam existe una lógica de cuidado mutuo: caes, te levantan; te golpeas, pero al final compartes una cerveza y cantas junto a los demás.

Para él, el punk siempre ha sido una forma de educación emocional y política. Sus discos, dice, funcionan como libros que invitan a abrir la mente y a cuestionar lo establecido. Esa idea se refleja claramente en canciones como “Allies and Assassins”, donde la libertad individual se plantea desde lo más básico: ser quien quieras ser. Una premisa sencilla, incluso ingenua en apariencia, pero que en la práctica resulta poco común en una sociedad donde constantemente se imponen etiquetas y expectativas.

Bajo esa lógica, el mensaje de Detonate” es directo: solo a través de la unidad se puede generar un cambio real. En un panorama donde incluso dentro de la escena punk existen divisiones, Tejas reconoce que esa fragmentación debilita cualquier intento de resistencia. La diferencia, insiste, está en lo colectivo: de forma individual es difícil enfrentar estructuras de poder, pero juntos, con intención y convicción, es posible hacer ruido y provocar cambios.

A nivel interno, el disco también representa una evolución importante respecto a su trabajo anterior, Written in Blood” de 2018. Su llegada a la banda en ese momento estuvo marcada por la presión: escribir un álbum apenas meses después de integrarse, enfrentando además las comparaciones inevitables con el pasado. La duda era constante: si estaría a la altura o si su participación podría afectar el rumbo del grupo.

Con el tiempo, esa inseguridad se transformó en identidad. Hoy, Tejas tiene claro que no se trata de replicar lo que alguien más hacía, sino de construir desde su propia visión. Tras siete años de gira prácticamente ininterrumpida, la banda encontró en Detonate” un espacio para reconectar desde lo creativo. El proceso fue más relajado, más honesto, casi como volver a empezar, pero con la ventaja de la confianza mutua. Nadie juzga las ideas del otro; entienden que componer implica exponerse, compartir pensamientos íntimos y dar forma a algo que antes no existía.

Esa dinámica también se reflejó en la producción del disco. La colaboración con Zach Blair surgió de manera completamente natural, impulsada por una amistad de décadas. Desde sesiones informales entre café, guitarras y maquetas enviadas por teléfono, hasta su integración total en el proceso creativo, Blair terminó funcionando como una especie de quinto integrante. No hubo una decisión formal ni una estrategia detrás: simplemente se dio, de forma orgánica, como gran parte de este álbum.

Con la mirada puesta en el futuro inmediato, la banda se prepara para regresar a la Ciudad de México en septiembre como parte del Vans Warped Tour Mexico. Para Tejas, formar parte de esta primera edición en el país no es solo una fecha más, sino un momento especial. Lo describe como un regalo: la oportunidad de compartir escenario con múltiples bandas, conectar con el público y reforzar ese sentido de comunidad que tanto defiende.

Al final, todo se resume en una sola palabra, la misma que atraviesa todo el discurso del disco: unidad.

Antes de despedirse, deja un mensaje directo para el público: la invitación está hecha para encontrarse en el pit, cantar juntos y formar parte del show, no solo como espectadores, sino como parte activa de esa energía colectiva que define a la banda. Y como cierre, entre agradecimientos y camaradería, queda abierta la promesa de verse pronto, cara a cara, en México.

El nuevo álbum de The Casualties ya está disponible en plataformas digitales:

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