Pepe, fundador de Báez Records, es originario de Rosario, Argentina y gran parte de su vida se ha dedicado a mantener vivo el legado del punk para que las nuevas generaciones encuentren, al igual que muchos nosotros, un refugio, una filosofía y un lugar en el mundo.

Por: Pichi Delarge

Al hablar de escenas, lo primero que suele venir a la cabeza son las bandas. Pero basta con mirar un poco más allá para comprender que una escena no se reduce solo a esas personas a las que las luces apuntan arriba de un escenario. ¿Qué pasa con las radios y portales que van a cubrir el show y lo promocionan? ¿O con la feria a un costado del bar ofreciéndonos discos, fanzines, remeras y color? ¿O con los lugares que permiten tocar a las bandas con arreglos coherentes, los sellos, y, por supuesto, el público? Todos constituyen los cimientos necesarios para sostener cualquier escena que se precie de serlo.

Un ejemplo claro de lo que estamos tratando de explicar es Baez Records. Si te suena ese nombre es porque muy probablemente hayas visto, durante esta cuarentena eterna, algún documental subtitulado por él. Pepe, el hombre tras el pseudónimo de “Cartonero Baez”, el encargado de difundir la riquísima cultura punk, que, claro está, no solo se limita a la música. De hecho, Pepe jamás tuvo una banda; sin embargo se dedica exhaustivamente a mantener vivo el legado del punk, para que las nuevas generaciones encuentren, al igual que muchos nosotros, un refugio, una filosofía, un lugar en el mundo.

Basta con adentrarnos en sus redes para encontrar su extenso trabajo: libros traducidos, discos editados y una larga lista de documentales y películas relacionados directa o indirectamente al punk rock que salvaron del tedio a más de uno en días de aislamiento, y que constantemente se actualiza. Pepe se encargó de traducir muchas de esas pelis y documentales que siempre quisimos ver pero que no estaban subtituladas en español, con un total de 60 películas y documentales compartidos hasta ahora. Así podemos encontrar material sobre bandas consagradas como Descendents o The Damned, sobre el sello Fat Wreck Chords, sobre el movimiento punk en países exóticos, o hasta producciones que muestran como un chico que vive en Serbia intenta sacar a flote su propio festival en su apático pueblo. Historias sobran.

Directo desde Rosario, Argentina, una ciudad que se caracteriza por tener una rica escena punk rock, Pepe nos recomienda tres de sus documentales favoritos  y que traducido:

1.- B-MOVIE: LUST & SOUND IN WEST-BERLIN 1979-1989 (Alemania, 2012).

Gran documental, es tan bueno que algunos segmentos parecen ficción. Un muchacho trabaja en una tienda de discos en Manchester en el 77. Se enamora del sonido alemán y se muda a la Berlín, dividida por el muro. Colabora con artistas, actúa en películas, arma su banda, crea un sello y es testigo de mucho arte.   

2.- THE FLESHTONES: PARDON US FOR LIVING BUT THE GRAVEYARD IS FULL (Estados Unidos, 2009).

Otro gran documental, otra banda que tiene todo para pegar el gran salto al éxito y se autoboicotea. The Fleshtones arrancaron en el 76 y todavía siguen en la ruta de fiesta punk bailable.  

3.- ADIO BIRDMAN: DESCENT INTO THE MAELSTROM (Australia, 2018)

Desde Australia, estos monstruos rockeros lanzaron uno de los mejores discos debut, transcendieron fronteras e influenciaron a muchos músicos conocidos. Se incendiaron pero volvieron y siguen girando.

Cabe destacar que muchos de los documentales pueden servirnos para entender cómo se gestaron escenas y movimientos y aprender de ellos. Pero siempre teniendo en cuenta los contextos en los que se sucedieron los hechos y recordándonos todo el tiempo que el punk no solo debe quedar en un documental como un fenómeno muerto o del pasado, sino que podemos encontrarlo en cualquier sala de ensayo, en un fanzine, un show, o en la sonrisa de cualquier chico o chica que vuelve de noche a su casa después de ver a su banda preferida.

Visita su pagina de Facebook: https://www.facebook.com/BAEZRECORDS donde podrás encontrar el trabajo que ha realizado y ver algunos documentales o películas subtituladas.